
Partes de la escultura de Perseo, Benvenutto Cellini 1554:
Trabajos monográficos de investigación de alumnos de 4º ESO D del IES Joanot Martorell de Elche

edra a aquellos que la miraba. Fue decapitada por Perseo, quien después usó su cabeza como arma hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su escudo, la égida.

Ortiga de mar (Chrysaora quinquecirrha)
Existe una clasificación de volcanes que tiene en cuenta las características físicas del lava:
Aquí dejo un "mini documental" en el que sale todo mejor explicado

Torpezas
de cabos sueltos
nos atan al peñasco
de los monstruos brunos.
Somos la cara y seca
de la mitológica Creación.
El aire y las aguas.
La tierra y el deseo.
Un vecchio luppo di mare
rescata a su Andrómeda
atada al palo adverso.
Envidiosas las Nereidas,
aúllan para convidar
al Pegaso alado
en la aurora boreal
y occipital.
Los enamorados navegantes
no se rinden ante el simulacro.
Las apariencias engañan
siempre que quieran engañar.
Porque casi,
casi nunca es nunca
y nunca es casi siempre jamás,
jamás es siempre,
y siempre es casi también
nunca y jamás.
¿Arrojar los escudos al aire es suicida?
De cualquier forma,
igual hemos de morir.
Lo confirmamos
desde nuestras inmortalidades
de instante absoluto y perfecto.
Todo suicidio
